04.08.08
El móvil
¿Qué hacer?
JUAN JOSÉ MILLÁS 04/04/2008

Estábamos aún en trance de resolver qué destino dar a los zapatos del difunto, a sus trajes, a sus corbatas, a su reloj, a sus cinturones y a su máquina de afeitar, cuando apareció en un bolsillo de la chaqueta, al amortajarle, este trasto, el m
óvil, con la agenda del finado, con sus mensajes de entrada y de salida, con sus borradores, con su relación de llamadas (la mayoría, perdidas), su calendario, su álbum de fotografías personal, sus correos electrónicos, su despertador, sus archivos, sus ajustes, su navegador… Dios mío, si parece una sucursal del fallecido, una dependencia de sus intereses, una delegación de su existencia. Parece, más que un aparato, un órgano extrañamente vivo todavía del desaparecido. Aunque extinto, continúa viviendo en su móvil, en donde no dejan de entrar mensajes de amantes o clientes o amigos que aún no han recibido la noticia.
¿Qué hacer con ese móvil que palpita en nuestras manos como un corazón recién arrancado de su pecho? ¿Sería lícito revisar sus mensajes, atender sus llamadas, contestar sus correos? ¿Deberíamos dejarlo fallecer poco a poco, de modo que su final coincidiera con el agotamiento de la batería, o sería mejor arrancársela de golpe, como el que retuerce el gaznate a una gallina? ¿Lo damos de baja ya o esperamos un poco, por si entrara una llamada importante? ¿Lo enterramos en el jardín, como el que entierra un miembro amputado, o se lo trasplantamos, como el que trasplanta un hígado, a uno de sus deudos? ¿Qué hacer con el móvil de un muerto cuando suena en medio de la noche, a los dos días de haberle dado sepultura? ¿Contestar la llamada, ignorarla, rechazarla? ¿Qué hacer después con nuestro insomnio? No habíamos sido capaces de resolver el problema de los zapatos (siete pares, algunos muy viejos), cuando viene el maldito móvil a complicarnos la existencia.
matiasaurelioterueloller escribió,
Abril 15, 2008 a 1:44 pm
- RESUMEN
Este texto nos cuenta los problemas que tenían los familiares de un difunto sobre qué hacer con las cosas de este. Y además, mientras los familiares estaban decidiendo lo que hacer, se complicó aún más el asunto al encontrar el móvil del difunto, el cual contenía mucha información sobre la vida privada del difunto. Tras encontrar este móvil, se les plantea un nuevo dilema: ¿qué hacer con el móvil?
- PARTES
Este texto se divide en dos partes:
- 1ª parte: corresponde al primer párrafo. En esta parte el autor plantea el problema que tienen los familiares del difunto con sus pertenencias, sobre todo con el móvil que encuentran en una de sus chaquetas, que tiene mucha información sobre la vida privada del difunto.
- 2ª parte: corresponde al último párrafo. En esta parte del texto los protagonistas se hacen una serie de preguntas sobra qué hacer con ese móvil, descubrir toda la verdad guardada en él o deshacerse de él y dejarlo todo como está.
- IDEAS PRINCIPALES
- La idea principal de este texto es el dilema que se crea sobre descubrir o no los secretos de la vida persona de una persona, teniendo la oportunidad de hacerlo.
- La idea secundaria consiste en las decisiones que deben tomar los familiares de este difundo sobre el destino final de sus objetos personales.
- OPINIÓN PERSONAL
EL dilema que se les plantea a los protagonistas sobre qué hacer con el móvil, ya que este contiene bastante información sobre la vida privada del difunto, debe de ser muy difícil de solucionar. Porque, ¿qué es mejor hacer?: ¿descubrir cosas que no sabías sobre él, teniendo en cuenta que puedas descubrir algo que pueda cambiar tú forma de admiración y respeto hacia él?; o deshacerte del móvil y quedarte con la duda o con el remordimiento de lo que podrías haber averiguado sobre él, y así saber si alguna vez te había ocultado algo.
Desde mi punto de vista, sería mejor descubrir todo lo contenido en el móvil, pero mentalizado en todos esos buenos momentos pasados con esa persona y que nada ni nadie podrá cambiar. Así, si te llevas alguna sorpresa, no darle muchas vueltas a la cabeza y recordarlo sólo como lo habías conocido, valuando más eso y no lo que te pudo haber ocultado.
cgarciaramos escribió,
Abril 15, 2008 a 8:31 pm
RESUMEN.
En el texto se narra la aparición del móvil de un fallecido mientras lo amortajan y el dilema que presenta su destino ya que éste contiene toda la vida cotidiana del difunto.
ESTRUCTURA DEL TEXTO.
1ª parte: Comprende el primer párrafo del texto. Se recoge en esta primera parte la aparición del móvil del difunto y todo lo que él contiene.
2ª parte: Comprende el segundo párrafo. Se plantean todas las disyuntivas que la aparición del móvil crea.
IDEAS PRINCIPALES.
La idea principal es la disyuntiva que crea tener en las manos el móvil de alguien que ha fallecido. Una idea secundaria es la gran cantidad de información personal que recogen los móviles.
OPINIÓN PERSONAL.
Realmente, cuando tenemos el móvil en nuestras manos no somos conscientes de la gran cantidad de información, sentimientos, experiencias, etc., que recoge o, mejor dicho, depositamos en él. Es como el baúl de los recuerdos: en él guardamos todo lo que nos ha gustado recibir, lo que nos gusta escuchar, incluso aquello que nunca nos atrevimos a decir, pero que lo escribimos por necesidad, por rabia o simple cobardía.
Por todo ello, el tema que se nos presenta en el texto nos hace darnos cuenta de todo y reflexionar.
Suponiendo que en mis manos cayera el móvil de alguno de mis familiares, sin duda la curiosidad podría conmigo. Aunque no sólo actuaría la curiosidad, sino también el deseo de sentirme por un momento más cerca de él. Con todo ello me arriesgaría a descubrir algún secreto oculto que pudiera empañar la imagen que tenía de él y lo peor de todo es que ya no estaría para resolver el desasosiego que dejaría en mi.
Pero como dice el dicho, la curiosidad mató al gato y yo sería ese gato muerto por un fatal descubrimiento. Pero, como todo el mundo sabe, la curiosidad despierta los instintos más primarios de las personas.
nievescanotorrente escribió,
Abril 15, 2008 a 8:45 pm
RESUMEN
Entre los enseres de un reciente difunto se encuentra el móvil con información privada del individuo. Es entonces cuando se plantea qué hacer con esa parte del fallecido que aún sigue viva.
ESTRUCTURA
-La primera parte se desarrolla en el primer párrafo: Encuentran en el bolsillo de un fallecido un móvil, el cual contiene información sobre esta persona.
-La segunda parte ocupa todos los interrogantes. Aparecen preguntas sobre qué fin dar a ese objeto repleto de citas, mensajes y llamadas personales.
-En la tercera parte, tras reflexionar sobre las anteriores incógnitas, se enlaza con la primera parte en actitud conclusiva, donde se vuelve a plantear el problema del móvil.
OPINIÓN PERSONAL
Desde el descubrimiento de los móviles, éstos han ido incorporando con el paso del tiempo numerosas funciones (cámara de vídeo, cámara fotográfica, conexión a Internet…). Y esto ha hecho que aquellos objetos vayan cobrando más popularidad entre nosotros, llegando al punto de crearnos dependencia.
Consideramos los móviles una parte de nosotros que almacena lo que nos ocurre cada día, como un historial de nuestra vida.
Este diario sin llave hace que en ocasiones se tire por tierra el derecho a la intimidad, y guiados por nuestra curiosidad, indaguemos entre los archivos privados de quien por casualidad lo ha dejado abierto frente a nosotros.
Pero, ¿es esto justo?, ¿se debe ceder información a familiares y amigos sobre aquello que durante su vida el difunto nos ha ocultado?
Hay quien piensa, como el autor del texto, que el móvil sólo vino a traernos problemas.
danielmartinezantequera escribió,
Abril 15, 2008 a 9:26 pm
RESUMEN:
Una persona está pensando qué hacer con los objetos personales de un difunto, cuando de pronto aparece el móvil en el que están todos los datos importantes del fallecido y siguen entrándole llamadas y mensajes.
Esta persona no sabe lo que hacer con el móvil, lo cual le produce insomnio.
IDEA PRINCIPAL:
El móvil se ha convertido en parte de nosotros mismos.
PARTES:
Hay dos partes diferenciados:
•1º parte.- Es el primer párrafo, y va desde: “Estábamos aún en trance…hasta…no han recibido la noticia”. Nos dice que el autor encuentra el móvil en el bolsillo del difunto y se da cuenta de la importancia que tiene, ya que almacena fotos, información y llamadas que aún siguen haciéndole.
•2º parte.- Es el segundo párrafo, y va desde: “¿Qué hacer con ese móvil…hasta…complicarnos la existencia”. En ella el autor no sabe lo que hacer con el móvil haciéndole una serie de preguntas sobre el mismo. Todo esto le causa intranquilidad, y por lo tanto insomnio.
OPINIÓN PERSONAL:
Hasta hace poco tiempo el teléfono sólo servía para comunicarse con los demás, pero apareció “el móvil” y ha pasado a ser parte importante de nuestras vidas, como una prolongación de nosotros mismos.
Me parece muy acertada la reflexión del autor porque no nos paramos a pensar cuanto dependemos de él, ya no es sólo un simple objeto con el que podemos hacer o recibir llamadas, en él tenemos archivados nuestras fotos personales, mensajes, teléfonos de infinidad de gente, es nuestra agenda, guardamos canciones, además de acceder a toda la información de internet, etc. Ha pasado a ser un objeto personal íntimo nuestro, como si formara parte de nuestra vida y no pudiéramos pasar sin él. De hecho ya hay gente adicta a los móviles.
El autor se da cuenta de todo esto, cuando este objeto íntimo todavía tiene vida, después de la muerte de su dueño y no sabe qué hacer con él.
Vivimos en un mundo donde la tecnología nos está invadiendo a pasos agigantados, y aunque es bueno este avance, esto nadie lo duda, debemos de pararnos a pensar que no debemos ser sus esclavos, la tecnología debe de estar a nuestro servicio, no debe convertirse en una prolongación de nosotros como está ocurriendo con los móviles en este caso.
Mucha gente joven ve la vida a través de las imágenes (televisión, internet, móviles) Se llega hasta el punto de grabarlo todo con el móvil, provocando situaciones, sin darse cuenta del daño que hacen. Por eso pienso que hay que educar a los más jóvenes en el uso adecuado de las tecnologías
mariajosejimenez escribió,
Abril 15, 2008 a 9:29 pm
RESUMEN:
Se relata la confusión que sienten los familiares de un fallecido al no saber qué hacer con las pertenencias de éste. El problema aumenta con la aparición del móvil, ya que contiene gran cantidad de información sobre el muerto, por lo que se encuentran ante el siguiente dilema: ¿deben descubrir si tenía secretos o es mejor prescindir de la verdad?
ESTRUCTURA E IDEAS PRINCIPALES:
En el texto se diferencian dos partes:
- La primera parte abarca el primer párrafo. El tema principal es el dilema de los familiares de un fallecido al no saber qué hacer con sus objetos personales. Esto se complica cuando encuentran el móvil rebosante de información sobre su dueño.
- La segunda parte está formada por el segundo párrafo. En ella se hacen una serie de preguntas centrándose en el destino que deberían darle al móvil. La principal duda es: ¿es conveniente saber si el fallecido ocultaba algo o no?
OPINIÓN PERSONAL:
En el texto encontramos una familia que duda sobre el destino que deben dar a las pertenencias de un fallecido. El tema que el autor quiere tratar por medio de esta historia es hasta qué punto tenemos derecho a la intimidad. Esto puede verse desde varios puntos de vista.
Por un lado, se puede pensar que el fallecido, aún sin encontrarse ya entre nosotros, sigue teniendo derecho a mantener en secreto las cosas que en vida así mantuvo, por las razones que él creyera convenientes. Poniéndonos en el lugar del mismo, posiblemente, no nos gustaría que se descubrieran las cosas que deseábamos ocultar.
Por otro lado, se puede valorar el derecho que tienen los de su alrededor a saber si vivían engañados o no. En este caso influye la forma de ser que tengan estos: si quieren saber la verdad aunque violen la intimidad del muerto, si prefieren no saberla y vivir pensando que “ojos que no ven, corazón que no siente”, si son más o menos curiosos, si están preparados para aceptar todo lo que es posible que descubran, etc.
Personalmente, creo que si yo estuviera en esa situación, acabaría mirando lo que el fallecido tuviera en su móvil. Quizá pueda parecer un gesto de desconfianza; sin embargo, no tiene porqué ser así. El hecho de descubrir el contenido del móvil sería una forma de sentir más cerca al ser querido desaparecido, es como tener una parte de él aún contigo, como un falso “apoyo” para intentar superar las primeras sensaciones de melancolía.
Esto puede suponer también, claro está, el descubrir algo de éste que no sabías y que es posible que no te resulte agradable, incluso podría hacerte cambiar tu relación con él si siguiera con vida. En este caso, hay que estar preparado para ello: si descubres que esa persona te había engañado sobre algún aspecto de su vida, piensa que no debes quedarte sólo con eso y tienes que contentarte pensando que nadie es totalmente bueno ni nadie totalmente malo. Posiblemente esa persona hiciera algo que no debiera; sin embargo, antes de juzgarlo, debemos plantearnos que nosotros también hemos tenido errores a lo largo de nuestra vida y hemos intentado ocultarlos por orgullo, temor, o cualquier otra razón.
En resumen, yo preferiría saber la verdad, aunque me doliese algo que descubriera. De ser así, intentaría recordar los buenos momentos que pasé con el fallecido y pensar que todos ocultamos cosas incluso, a veces, inconscientemente.
nazarethberbelberbel escribió,
Abril 19, 2008 a 4:14 pm
RESUMEN
Tomando la decisión sobre que hacer con los zapatos del difunto aparece un móvil sobre el cual se desarrollará todo el texto de Millás. El autor a partir de esta situación bombardea una serie de preguntas sobre el dichoso aparato.
PARTES DEL TEXTO
Cabe decir que se trata de un tento de doble encuadramiento el cual se divide en dos partes (claramente ya distinguidas por el autor):
-Por una parte (primer parrafo) nos va relatando el dilema que tienen sobre una de las pertenencias del difunto cuando aparecerá el movil, que será el tema principal del texto.
-Por otra parte (Segundo parrafo) Millás nos lanza una serie de preguntas cuya finalidad,no es otra, que reflexionar sobre que hacer con ese movil.
OPINIÓN PERSONAL
El texto me transmite ciertos rasgos que causan en mí un algo dificil de explicar.
Empezaré esta opinión poniendome en la situación de un familiar del difunto, ¿quizás cabe preguntarse por qué? , pues bien, esto es facil de explicar ya que todo lo narrado por el autor no afectará (logicamente) de la misma manera a un familiar que a un conocido; pues bien, ya estando en la situación, ¿que más dará el móvil de una persona a la que añoras?. La respuesta es fácil y sencilla, un móvil nunca te devolverá todos los buenos momentos que viviste al lado de esa persona por ello que más dará.
Este será uno de los rasgos que me demuestra que el autor simplemente opina sobre un hecho sin estar en situación, ya que este se guía (a mi parecer) por lo que ahora la sociedad pide, y es que vivimos en una sociedad en la que se prefiere saber más sobre los demás que sobre tu propia vida, sin tener una intimidad propia de cada persona, sin limitaciones, sin que se nos permita ser ,al menos, “personas”.
albagilabert escribió,
Abril 20, 2008 a 10:59 am
RESUMEN
Se describe la confusión de una familia al no saber que hacer con los objetos personales de un muerto. Entre estos objetos personales se encontraba el móvil del difunto, objeto que creará aún más preocupación sobre qué hacer con el.
Millás se plantea una serie de pregunta sobre qué hacer con el móvil de un muerto, ya que guarda los secretos más profundos de éste.
IDEAS PRINCIPALES Y PARTES DEL TEXTO
La idea principal del texto es: “la dependencia de sus intereses”. Con esta frase Millás nos quiere explicar la dependencia que tiene hoy el ser humano del móvil.
El texto puede dividirse en dos partes:
1º parte: en esta primera parte (primer párrafo) , Millás expone la situación la cuál se critica en el texto.
Un hombre muere y no se sabe qué hacer con sus objetos personales.
En ésta primera parte también se muestra la dependencia que tenemos con respecto al móvil.
2ºparte: en esta segunda parte, el autor plantea que hacer en esa situación. No sabe si deshacerse del móvil como se va a deshace de los zapatos, o guardarlo y dejar que se apague solo para que muera lentamente y no de una forma brusca.
Al plantarse de esta manera que hacer con el móvil, nos esta dando a entender que considera el móvil como una parte más íntima de una persona, y no sabe si dejar que sus recuerdos vallan desapareciendo poco a poco, o destruirlos de golpe.
OPINIÓN PERSONAL
Juan José Millás con éste artículo ha dado en la clave de todo ciudadano.
Desgraciadamente, Millás tiene razón en todo lo que escribe.
Desde la aparición del móvil hacemos un uso excesivo de él, tanto es así, que nuestra memoria, nuestros recuerdos, nuestros momentos más felices dependen de él.
Que hoy desaparezca el móvil, es como arrancar a cada persona una parte de su cuerpo, como si fuese un organo vital del que depende nuestra vida y nuestra existencia.
Como ya he dicho antes, esto por desgracia el verdad, porque no puedo llegar a entender como siendo capaces de construirlo, no somos capaces de limitarnos su uso, y llegar a depender de una forma tan brutal.
La sociedad de hoy depende tanto del móvil, que no podría saber vivir sin él. Esto no debería de ser así, ya que en muchas ocasiones un simple mensaje, o una insignificante llamada cuesta la separación y las peleas entre muchas parejas. Sin llegar a darnos cuenta, estamos cambiando nuestra vida por unos simples 0.15 céntimos que cuesta un mensaje, o unos pocos minutos de llamada.
A parte de esto, el móvil en muchas ocasiones contribuye con la muerte de muchas personas.
En estos últimos años, cientos de personas han muerto en la carretera por distracción a causa del móvil.
Como conclusión creo que el móvil nos proporciona a todos una gran comodidad, pero creo que deberíamos de ser mas dueños de nuestros recuerdos, y no dejar que un aparato creado por nosotros sea el dueño de nuestra vida.
vane17 escribió,
Abril 20, 2008 a 12:49 pm
RESUMEN:
El problema se nos plantea tras la muerte de una persona, ¿qué hacer con sus pertenencias? En el texto de Millás se desarrolla un problema al no saber que hacer con las cosas del difunto, en especial con el móvil, el cual contiene detalles íntimos de la persona, ¿qué hacemos con él?
PARTES:
Yo distingo dos partes:
- La primera parte corresponde al primer párrafo, donde nos narra el dilema que tiene la familia con las pertenencias del difunto al no saber qué hacer con ellas, pero el gran problema está cuando encuentran el móvil lleno de información sobre el fallecido.
- La segunda parte la forma el segundo párrafo, aquí Millás comienza una reflexión sobre la gran importancia que puede llegar a tener el móvil mediante preguntas que nos hacen pensar.
OPINIÓN PERSONAL:
¿Cómo un aparato electrónico se puede comparar con un órgano vital? En el texto se puede apreciar varios puntos de vista: la intimidad que puede conllevar un aparato, la apariencia que puede presentarnos sobre él, sus trapicheos, sus romances, la dependencia que puede causar el móvil a las personas…
Para mí la parte más importante es la segunda en la cual el autor del artículo nos hace pensar sobre determinadas cosas que son importantes. Tras la muerte de la persona con sus zapatos, su ropa, se puede saber más o menos qué hacer con ella, pero ¿y con su móvil? ¿Qué hacemos? Él contiene mucha información sobre el individuo, información que a ciertas personas le podría cambiar el sentimiento que le tienen, por ejemplo, la mujer del difunto tiene un amor enorme por él y siempre la ha tratado muy bien, una vez muerto, ella coge el móvil y se da cuenta que le ha sido infiel u observa alguna tontería, explicaciones ya no se le pueden dar… y la duda de la mujer o un pequeño desprecio hacia él ya existiría, ¿no hubiera sido mejor que ese aparato no hubiera existido? Un aparato que es parecido a una tostadora ya que es electrónico igual que ella, pero el gran valor que puede llegar a tener es increíble.
Hay personas que en vez de controlar ellas el móvil, no se dan cuenta y el móvil lo controlan a ellas. Haría una aclaración de que esto se da más en los jóvenes que en los adultos, pero esto no es cierto. Hoy en día, los adultos tienen una gran dependencia por él más que nosotros. ¡Se levantan con el móvil y casi ni se acuestan por estar con él!
jadelatorre escribió,
Abril 20, 2008 a 8:02 pm
Resumen
El teléfono móvil se ha convertido en una herramienta común en la sociedad y sus prestaciones han ido avanzando hasta convertirse en un órgano administrador poseedor de mucha información personal. Por este motivo, cuando alguien fallece se produce un dilema a la hora de decidir que hacer con su móvil, si registrar y gestionar sus llamadas o apagarlo y olvidarse de él.
Partes
1ª Parte: Primer párrafo: Se plantea el creciente uso y aplicaciones de los móviles y la información personal que estos contienen.
2ª Parte: Segundo párrafo: Se realizan una serie de cuestiones retóricas que nos hacen pensar en el dilema que causa el móvil de un fallecido.
Opinión personal
Son cada vez más los artilugios y máquinas que nos hacen la vida más cómoda y que nos prestan gran cantidad de servicios a nivel de trabajo y ocio. Es por esto por lo que se pueden convertir en algo imprescindible para muchas personas y que llegan a poder a formar parte de ellos.
En casos así, como lo es el móvil, cuando su portador fallece su familia no sabe qué decisión tomar, si registrarlo, utilizarlo y extraer toda la información que contiene del difunto o apagarlo y no volverlo a encender.
Yo creo que la decisión de apagarlo se puede considerar como una actitud de respeto ante la intimidad del difunto, lo cual es muy aceptable. Pero esta decisión puede ser, en el fondo, el resultado de cierta desconfianza por parte de la familia, ya que temen descubrir algo que les haga perder la imagen que tenían del fallecido hasta entonces. Esto conlleva a pensar que los familiares no confiarían al cien por cien en esa persona. Así que si yo me viese en la desagradable situación de tener que elegir, yo lo registraría sin dudar, puesto que esta demostración de confianza para mí es más importante que el respeto de la intimidad.
Sin embargo, esta decisión, puede considerarse como un acto dirigido a acabar con la curiosidad que despierta el móvil del difunto. Por lo que me parece respetable alegar este razonamiento para no encenderlo.
En definitiva, nuestro móvil se está llenando de información personal en detrimento de nuestra propia humanidad, por lo que a la hora de decidir qué hacer con él tras nuestro fallecimiento se convierte en un dilema apagarlo o registrarlo, ya que puede parecer que eliminas parte de la persona o que te entrometes en su intimidad.
GustavoRodriguez escribió,
Abril 20, 2008 a 10:31 pm
Resumen
Durante el amortajamiento de un difunto los familiares no saben muy bien que hacer con los objetos personales, y el mayor quebradero de cabeza surge al encontrar su móvil y se les plantea la duda de que hacer con él.
Partes
1ª Parte: El primero párrafo. El móvil hoy en día es casi una parte viva de las personas, llevan toda la información que se pueda necesitar por lo que no se sabe que hacer con el de un difunto.
2ª Parte: Segundo párrafo. Se plantean una serie de posibles acciones que se pueden hacerse con el móvil.
Opinión personal
Está claro que el móvil ha pasado a ser un instrumento imprescindible para la sociedad de hoy en día y cada vez se amplían tanto sus prestaciones como el abanico de edades que hacen uso de él.
En el caso que se trata en el texto, qué hacer con el móvil de una persona fallecida, personalmente creo que si me viera en esa situación no me sentiría llevado por la curiosidad. Considero una falta de respeto a una persona que ya no se encuentra entre nosotros. No creo que se pueda sacar nada bueno de rebuscar en su intimidad, si oculta algo que pueda manchar su memoria, ¿de qué sirve saberlo ahora? y si no oculta nada, ¿nos vamos a sentir más cercanos a esa persona? lo mire por donde lo mire no consigo saber los motivos que pueden llevar a una persona a registrar el móvil de un difunto.
Para mi gusto todo lo que sea intrometerme en la vida de una persona que ya no pueda defenderse o explicarse, es un gesto irrespetuoso y que demuestra nuestra falta de confianza. Si queremos tener más cerca a las personas desaparecidas, creo que es mejor centrarse en buenos recuerdos y no querer saber más de lo que esa persona nos quiso contar.
martatrabalonramirez escribió,
Mayo 1, 2008 a 3:05 pm
En el texto existen dos partes, claramente diferenciadas por un punto y aparte. En la primera, el autor nos expone la situación con una breve descripción de ésta, al amortajar un muerto los protagonistas del relato se encuentran con el móvil de éste, el cual no para de recibir mensajes y llamadas. En la segunda parte, Millás realiza una serie de preguntas retóricas, todas ellas relacionadas con el móvil y con lo qué hacer con él, con el objetivo de despertar en el lector el planteamiento de una pregunta: ¿qué hacer? ¿investigar el móvil y con ello terminar con la curiosidad o respetar la intimidad del difunto?
El móvil a lo largo de los años se ha convertido en un objeto muy personal, de la mano de los avances de la tecnología ha ido creciendo la unión de éste con la vida de las personas, ya que actualmente podemos utilizar el móvil para navegar por Internet, como despertador, para mandar y recibir correos electrónicos, además de para mandar y recibir mensajes y llamar o recibir llamadas, Yo soy de las personas que se pasan el día enganchadas al móvil, de tal manera que éste ha llegado a convertirse en algo indispensable para mi, por lo que lo considero algo muy íntimo y personal, el cual no me gustaría que fuese investigado por nadie sin mi consentimiento.
Sin embargo, me pongo en la situación de los protagonistas del relato y me pregunto, ¿qué haría yo? La situación es complicada eso hay que reconocerlo, ya que quizás las llamadas o mensajes que ha recibido el difunto sean importantes, y ¿por qué no? La curiosidad siempre está ahí. Sin embargo, yo creo que nunca tenemos que traicionar nuestros principios y debemos de respetar la intimidad de una persona durante y después de su vida, por lo que deberían de apagar el móvil y darlo de baja cuanto antes, si el móvil es una parte de nuestra vida y ésta acaba que acabe también la vida del móvil.
raquelcarrilloquiles escribió,
Mayo 3, 2008 a 8:18 pm
RESUMEN DEL TEXTO:
El texto hace referencia a los objetos de un fallecido, los cuales son privacidad del difunto.
Plantea algunas preguntas como,¿qué hacer con esos objetos?
El tema principal del texto es la privacidad de una persona y con ésta su teléfono móvil.
PARTES DEL TEXTO:
El texto se descompone en dos partes en las cuáles, la primera parte abarca todo el primer párrafo. Trata de los obetos de un fallecido, que entre los más importantes está su teléfono móvil y plantea la duda de no saber que hacer con ellos.
La segunda parte ocupa todo el segundo párrafo, donde expone algunas preguntas con lo dicho respecto a la parte anterior.
OPINIÓN CRÍTICA DEL TEXTO:
A mi parecer, supone una gran falta de respecto el registrar o uzmear los asuntos personales de una persona y en este caso, siendo un fallecido aún mayor.
Puestos en esta situación, yo lo que haría es dárselos (esos objetos) a un familiar, comentar lo sucedido y explicarle de la mejor forma posible el acontecimiento que ha pasado, aunque no sea muy grato; Y si ya, ese familiar no quiere saber nada al respecto pues, no me quedaría mas remedio que confiscar ese móvil, pero nunca poder tocarlo. No por nada, porque el difunto puede no tener nada importante pero, si ese difunto fuera una persona con un pasado oscuro, sería una de las mejores pruebas “su teléfono móvil”.
Tampoco tiene que ser un difunto ya que, día a día se ven casos sobre todo, los de pareja, en los que una de esas dos perosnas es un desconfiado o una desconfiada y espera el momento oportuno para registrar el móvil desde los sms, hasta las imágenes…
Yo no niego ser una de esas personas y me cuesta mucho trabajo no poder hacerlo, pero al igual que a mí no me gusta que me lo hagan, yo no lo hago.
Manuel Artés Segura escribió,
Mayo 3, 2008 a 8:51 pm
RESUMEN.
En el texto narra la aparición del móvil de un fallecido mientras lo preparan para enterrarlo, y surge el dilema de que hacer con el móvil ya que hoy en día un móvil puede llevar muchas cosas de la vida del dueño.
ESTRUCTURA DEL TEXTO.
1ª parte (corresponde al primer párrafo): aparición del móvil del fallecido y todo lo que puede contener.
2ª parte (comprende el segundo párrafo): se plantean que hacer o que no hacer con el móvil y su contenido si es que lo hay.
IDEAS PRINCIPALES.
La idea principal es la incertidumbre que produce tener en las manos el móvil de alguien que ha fallecido, también hay una idea ligada en esta; la posibilidad de que el celular contenga información personal de difunto.
OPINIÓN PERSONAL.
Cuando tenemos el móvil en nuestras manos no somos conscientes de lo que tenemos, desde un arma hasta un aparato informático que contiene lo que es toda la vida del dueño del teléfono. Es como “la caja de Pandora” no sabemos lo que hay ni lo que deja de haber, puede tener muchísima información que decepcione a sus familiares o información que los enorgullezca más.
El tema que se nos presenta en el texto nos hace pensar con la cabeza y decirnos que hacer.
Cada uno haría una cosa yo respeto la intimidad ya que a mi me gusta que respeten la mía. Cada persona se rige por sus valores, y no hay dos personas con los mismo valores, como dice Nietzsche, “el concepto pretende expresar una multiplicidad de relaciones individuales que nunca son idénticas ya que los conceptos surgen por la generalización de las sensaciones”.
Fdo: Manu
Frase: primero se llevaron a los negros, pero ami no me importo porqeu yo no lo era, enseguida se llevaron a los judios pero ami no me importo porque yo no lo era, despues detuvieron a los curas pero como yo no soy religioso tampoco me importo, luego apresaron a unos comunistas pero como yo no era comunista a mi no me importo, ahora me llevan ami pero ya es tarde
soniarodriguezlopez escribió,
Mayo 9, 2008 a 10:35 pm
¿QUÉ HACER?
RESUMEN.
Estábamos en trance de resolver qué destino dar a los zapatos, trajes, cinturones,…del difunto cuando apareció el móvil, con la agenda, las llamadas, el álbum de fotografías personal, sus archivos,… Parece un órgano extrañamente vivo todavía del desaparecido. Aunque extinto, continúa viviendo en su móvil.
¿Qué hacer con ese móvil?, ¿revisar sus mensajes, atender sus llamadas o dejarlo fallecer poco a poco?, ¿o sería mejor arrancar la batería de golpe?, ¿lo damos de baja o esperamos un tiempo? ¿Qué hacer con el móvil de un muerto cuando suena en medio de la noche, a los dos días de haberle dado sepultura? ¿Contestar la llamada, ignorarla, rechazarla?
IDEA PRINCIPAL.
La idea principal de este texto, publicado por Juan José Millás , es la duda sobre que hacer ante un móvil de una persona fallecida.
OPINIÓN PERSONAL.
En mi opinión este texto te hace pensar; ¿qué harías ante un móvil de un fallecido?.
Para muchas personas el móvil es un gran almacén de su propia privacidad, donde en el guardan mensajes, diversos números en la agenda, fotos y muchas cosas más.
Ante la situación de encontrarte con el móvil de un fallecido podemos distinguir dos diferentes formas de actuar.
Una de las formas en que se podría proceder es respondiendo a las llamadas que reciba, leyendo los mensajes que le han sido mandados es decir, no dejar que la persona muerta que siga teniendo esa privacidad igual que la que tenía aún vivo.
Para mí, esta forma de actuar se produce debido a una curiosidad que posee el individuo que tiene el móvil, y esta actuación es inadecuada ya que, toda persona tiene derecho a una intimidad y nadie, ni por curiosidad, ni por desconfianza debe invadir el derecho del fallecido. La persona que actúe así está perdiendo su propia moral, porque esta irrumpiendo un lugar propio.
Por otra parte, la segunda forma distinta de actuar y a mi parecer la más adecuada es respetando la intimidad de la persona.
En este caso el individuo que posee el móvil debe apagarlo, darlo de bajo o algo semejante a lo anterior y de esta manera se respetaría al fallecido.
En conclusión, siempre se tendrá la curiosidad y la intriga de ¿qué tendrá? ¿habrá algo muy interesante? Pero ante todo esto nosotros debemos tener la suficiente conciencia de saber que toda persona incluso fallecido merece el derecho a la privacidad?.
msergia escribió,
Mayo 29, 2008 a 10:07 am
¿QUÉ HACER?
-RESUMEN:
¿Qué hacer con el móvil de un difunto? La cuestión es: ¿deberíamos enterrarlo con él o quedárnoslo? Si lo enterrásemos éste moriría con el difunto, y si os lo quedásemos llegaríamos a descubrir mediante las llamados o los mensajes de texto a personas que no se han enterado de su muerte.
-ESTRUCUTURA:
*IDEA PRINCIPAL: ¿Qué hacer con el móvil de un fallecido?
*PARTES:
Este texto se divide en dos partes.
1ª Parte: Esta parte va desde “Estábamos aún en trance….”hasta”…han recibido la noticia”.En esta parte se habla de todas las pertenencias del difunto, y más concretamente de su móvil, mediante el que se pueden llegar a averiguar las vivencias de esta persona.
2ª Parte: Esta parte abarca desde “¿Qué hacer….”hasta “… la existencia”. En esta parte se explica los reflexionamientos que hace la persona que tiene el móvil sobre qué hacer con él.
-OPINIÓN PERSONAL:
Yo creo, que si por cualquier circunstancia de la vida yo tuviese que quedarme con el móvil de una persona yo lo revisaría para ver que contiene. Si esta persona fuese una persona cercana a mi, simplemente lo miraría por admiración hacia esa persona o para intentar recordar tiempos en los que estábamos juntos; pero si fuese el móvil de una persona conocida, pero no muy cercana, simplemente lo miraría porque la curiosidad sería mucho más fuerte que cualquier sentimiento racional que yo pudiese tener, porque aunque sé que esta persona tenía derecho a su privacidad y que ya no puede suceder nada descubra lo que descubra, mi curiosidad podría mucho más, ya que, sea la persona que sea, quizás así podría a llegar a enterarme de cosas que quizás nunca hubiese imaginado.